Una de las iniciativas que comenzó a tomar fuerza es la mencionada por la cónsul general de Argentina en Alemania, Magdalena von Beckh Widmanstetter, quien dijo que se está pensando en conectar el puerto de Nueva Palmira, en Uruguay, con el de Cáceres, en Brasil a través de puertos fluviales argentinos.
En Colombia, se espera también una fuerte inversión en el transporte fluvial ya que además de intensificar el tránsito por los ríos Magdalena, Orinoco y Amazonas, se puso ahora el foco en el río Atrato en el noroeste de Colombia, que conecta el Pacífico con el Atlántico sin pasar por un canal.
México también tendrá pronto novedades pues si bien la mayoría de sus ríos no son navegables, se espera que el río Coatzacoalcos, que conecta la región petrolera del mismo nombre en el Golfo de México con Juchitán, el centro de la energía eólica del país, en el Pacífico, pueda ser una vía de gran importancia en el futuro cercano.
