Incendios presionan al transporte europeo
Los incendios forestales que afectan a Francia y España están generando nuevos riesgos para el transporte europeo por carretera.
Los cierres de rutas, el humo, las temperaturas extremas y los desvíos están afectando corredores estratégicos de mercancías.
Para los operadores, el escenario implica mayores tiempos de viaje y consumo de combustible. También aumenta el riesgo para los conductores y la posibilidad de retrasos en las entregas.
Más de 330.000 personas fueron evacuadas en Francia y España durante una de las mayores operaciones de este tipo registradas en Europa.
En Francia, unas 220.000 personas abandonaron las zonas afectadas. En España, la cifra se acercó a las 100.000 personas.
El incendio de Gironda, en Francia, arrasó unas 42.000 hectáreas. España, por su parte, registró más de 104.000 hectáreas afectadas durante la temporada.
La Unión Europea activó su Mecanismo de Protección Civil. La medida permitió desplegar aeronaves y personal especializado para apoyar las tareas de emergencia.
Francia, un corredor logístico clave
Las consecuencias para el transporte superan las zonas directamente afectadas por los incendios.
Francia funciona como un importante puente logístico entre el Reino Unido y la península ibérica. La mayor parte del transporte de mercancías entre Gran Bretaña, España y Portugal utiliza las carreteras francesas.
Además, cerca del 75% del comercio británico con Europa continental se realiza por carretera.
Por ello, los cierres y desvíos en las autopistas francesas pueden afectar cadenas de suministro que se extienden por miles de kilómetros.
Los operadores de Europa del Este también enfrentan impactos. Empresas de Rumanía, Lituania y Bulgaria realizan operaciones habituales en Europa Occidental.
Los retrasos pueden elevar sus costos, reducir la utilización de los vehículos y modificar los calendarios de entrega.
Mayor presión sobre las cadenas de suministro
España también tiene un papel relevante en el abastecimiento europeo de alimentos. El país es uno de los principales proveedores del Reino Unido de frutas y hortalizas frescas.
Entre los productos se encuentran tomates, pimientos, lechugas, cítricos y frutos rojos.
Por ello, las interrupciones prolongadas pueden generar presión adicional sobre las cadenas de suministro alimentario.
Los operadores también deben enfrentar otros desafíos. Entre ellos aparecen los desvíos más largos, la menor visibilidad por el humo y las temperaturas extremas.
Estas condiciones pueden incrementar el consumo de combustible y el riesgo de averías. Además, elevan la posibilidad de deterioro de mercancías sensibles a la temperatura.
La resiliencia gana importancia
Matthew Bellamy, director general de SNAP, señaló que los incendios forestales se están convirtiendo en un riesgo operativo para el transporte y la logística europea.
Según explicó, una interrupción local puede generar consecuencias sobre cadenas de suministro de diferentes países.
En este contexto, los operadores necesitan reforzar la planificación de rutas y contar con información actualizada sobre el estado de las carreteras.
También resulta importante disponer de rutas alternativas, estacionamientos seguros y puntos de combustible para responder ante interrupciones.
El escenario plantea un desafío de largo plazo para las empresas de transporte.
A medida que los fenómenos meteorológicos extremos aumentan, la resiliencia, la visibilidad y la planificación anticipada adquieren mayor importancia para mantener operaciones logísticas confiables.
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