Elecciones en Centro de Despachantes
El 30 de este mes, los socios del Centro Despachantes de Aduana (CDA) elegirán sus autoridades para los próximos tres años. Será también el día en que el actual presidente, Rubén Pérez, deje su cargo, que ejerció durante los últimos seis años.
La última gestión se concentró en levantarle el perfil público al organismo que agrupa a casi 3000 profesionales auxiliares del comercio exterior. Cursos y capacitación para lograr mayor participación de los socios, por un lado, y un mayor relacionamiento y actividad política, por el otro, caracterizaron la agenda de las autoridades salientes.
«En seis años, creamos 11 corresponsalías en el interior, que se sumaron a las cuatro filiales (Rosario, Bahía Blanca, Córdoba y Paso de los Libres) que ya existían. Son representaciones del Centro, que ayuda a los despachantes en su gestión y diálogo con las aduanas del interior», señaló Pérez, en contacto con La Nacion, consultado sobre los grandes logros de la gestión.
«Me hubiese gustado terminar la gestión con la colegiatura aprobada», destaca Pérez.
-¿En qué situación se encuentra y de quién depende el avance?
-Estamos bastante bien. Los primeros proyectos que se presentaron tenían algunos errores de concepto, como pedir para sí la capacitación de todos los despachantes. Esto no cayó muy bien porque, de hecho, el principal organismo que capacita es la AFIP. No prosperó el proyecto. Nosotros tratamos de lograr consenso, y lo hicimos diciendo que el objetivo de la colegiatura era lograr una matriculación en la Aduana que se puede regular y controlar, con comités de ética y disciplina. Consultamos a la Aduana, a la AFIP y a todos los que tienen participación. Logramos la firma de las autoridades de ambos organismos recomendando el proyecto. Así llegamos mejor parados al Congreso.
En las tres comisiones a las que se giró en Diputados -Economía y Hacienda, Presupuesto y Legislación General- se aprobó el proyecto. Con el acuerdo de las comisiones, firman pedido de preferencia, con lo cual en próxima sesión de la Comisión de Labor Parlamentaria, quedaría firmado para entrar al Senado. No es algo político; entendemos que lo van a firmar todos.
Con la colegiatura, vamos a tener institutos y herramientas para controlar a los despachantes, y son herramientas que le van a facilitar el trabajo también a la Aduana.
-¿Cuáles fueron los logros de su gestión y qué queda pendiente?
-Además de este avance y consenso para la colegiatura y la apertura al interior del país, la decisión de comprar inmuebles para los despachantes del interior.
Pero como la negociación por lograr una colegiatura para todos los despachantes llevó tanto tiempo, y me gustaría verla terminada, acordamos con nuestra lista que, si ganamos, pueda seguir gestionándolo.
Hemos mejorado mucho nuestra relación con las autoridades.
-Muchos dicen que fue una gestión muy alineada con la Aduana y a la AFIP.
-¡Sí, que fue muy K! -dice, y se ríe-. Si, lo escuché. Pero la realidad es que yo tengo que pensar en la institución y en el diálogo constructivo y permanente con la AFIP y con la Aduana. Esta es una profesión en que la firma es fundamental y hay que cuidarla, y es algo que hay que trabajarlo juntos, pero no sólo por el bien de la profesión, sino por la relación con las autoridades que norman nuestra actividad.
