El sector logístico crecerá más que la economía en su conjunto
Si no median acontecimientos internacionales imprevistos ni hechos políticos locales que compliquen las previsiones de crecimiento económico, 2011 será un buen año para el transporte y la logística, al menos en cuanto al crecimiento de los volúmenes: circularán por el país 22 millones de toneladas de mercaderías más que en 2010 y 54 millones más respecto del deprimido 2009. La carga de productos de origen nacional llegaría a los 310 millones de toneladas y la de importados, a 55 millones.
Para los empresarios, el crecimiento global de la actividad rondará el 10%. Mientras tanto, 2010 cierra con mejores resultados que la moderada reactivación esperada a principios de año. La afirmación pertenece a la Consultora especializada Diagnóstico de Coaching Logístico (DyC), en base a las proyecciones de FIEL para el crecimiento industrial, agropecuario y de comercio exterior.
«Hasta 2008 los recursos estaban saturados, ahora se hicieron los deberes, los insumos existen, tanto en oferta de transporte como en depósitos. Se vio la construcción de depósitos como una opción segura, de mediano plazo, y aparecieron financiadores, incluso externos», indica Jorge Jares, director de DyC y autor del trabajo.
Sin embargo, no todo es tan favorable. «Los márgenes no son muy altos y la inflación, fuera de previsibilidad, enrarece todo el tema de servicios, hay que realizar una rápida absorción de costos y el traspaso a las tarifas no es automático. La inflación en dólares preocupa también, no se pueden alquilar depósitos en dólares», explica.
En cuanto a la flota, entre enero y agosto de 2010 se vendieron a 14.908 unidades de transporte de carga a concesionarios, contra las 8.616 de 2009. La venta máxima fue en 2007, con 27.546 unidades.
La escasez de mano de obra calificada se perfila como un problema que vuelve a sentirse, fue un límite importante para la actividad en su auge de 2006 a 2008, se disimuló desde 2009 con las menores tasas de empleo. Faltan choferes profesionales y hasta operadores de autoelevadores capacitados, a pesar de que las empresas se están encargando de la formación.
«Algo que nos preocupa es la falta de obras de infraestructura. Cruzar la ciudad implica que un camión de reparto ocupe todo el día y no pueda hacer otro viaje, eso baja la productividad y eleva los costos de modo pernicioso. Lo mismo sucede con los cortes de la vía pública, si por eventualidades no se puede cumplir con la entrega en horas normales, hay que pagar extras. Estas cosas se están sintiendo mucho y comienzan a ser incorporadas en la matriz de costos. Lo pagará de su bolsillo el consumidor», alerta Jares.
Opiniones empresarias
Ignacio Rey Iraola, presidente de SAF SA, ahonda en el problema. «Dentro de la ciudad de Buenos Aires se efectuaban, tiempo atrás unas 18 entregas día promedio, hoy se realizan 13», informa. Rey Iraola estima que «la pérdida de productividad en el transporte de distribución por cortes de calles o rutas, incremento del tránsito, crecimiento del delito de piratería del asfalto, accidentes y otros similares donde, según la operación (son todas diferentes) pueden incidir entre el 7% y el 20% de cada costo de la ecuación».
En este sentido, la Cámara de Operadores Logisticos (CEDOL), en su balance del año, asegura que los costos logísticos subieron entre el 22 y 27% en 2010; pese a todo, pronostica crecimiento del 5%, por lo menos, para el año próximo.
Pablo Canessa, gerente de Desarrollo de Negocios de Exologística, confía en el rédito de haber realizado inversiones por un valor de US$ 1,5 millones en tecnología.
«Esperamos un crecimiento del 10%, fundamentalmente basado en el crecimiento de la industria automotriz, siderúrgica y en consumo masivo, especialmente del sector alimentos y productos para el cuidado personal y del hogar».
En Andreani continuarán con un plan de inversiones, «que alcanzará la reingeniería de nuestra plataforma informática, más plantas de almacenamiento, unidades de transporte y equipamiento» explicó Ricardo Cruz, director de Unidades de Negocios de la firma. Y adelantó que espera «un crecimiento en volumen para el mercado del 8 al 10%, mientras que en el tema de la facturación, el crecimiento oscilará entre 25 y 30%, por efecto del incremento de los costos».
Rey Iraola también espera para SAF «un crecimiento importante de volúmenes mayor al 10%» y asegura que si bien son optimistas, «es necesario ser realistas y ver los cuellos de botella o desafíos que esto genera». Asegura que un incremento de los volúmenes de cargas sin las inversiones adecuadas genera aumentos de costos y, por eso, «el tema debe ser estudiado seriamente entre el empresariado el sector gremial y el Gobierno para dar previsibilidad al sector para el mediano y largo plazo, de modo que pueda tener competitividad».
FUENTE: CLARIN
