Cómo podría afectar la causa por espionaje una posible candidatura presidencial de Macri
Analistas consultados por lanacion.com coincidieron en que el caso tendría efectos en su postulación; evaluaron el impacto de un eventual procesamiento Golpe a golpe, la causa por las escuchas ilegales arrincona a Mauricio Macri. Jorge «Fino» Palacios, Osvaldo Chamorro y Mariano Narodowski fueron algunas de las renuncias que se cobró el avance de la investigación a cargo del juez Norberto Oyarbide. ¿Será la candidatura presidencial del jefe de gobierno porteño la próxima víctima?
Analistas consultados por lanacion.com coincidieron en señalar que el escándalo por el caso de espionaje afectará la imagen de Macri. El daño ante la opinión pública podría ser knockout para su proyecto más ambicioso: las elecciones de 2011.
«Es evidente que este cimbronazo puede afectar una imagen que viene en caída», sostuvo la analista Graciela Römer, en referencia el descenso del jefe de gobierno en las encuestas durante los últimos meses.
Para Eduardo Fidanza, director de Poliarquía, el impacto de un eventual procesamiento de Macri «todavía está por verse». «Pueden ocurrir dos cosas: que salga afectado porque la población lo considere vinculado con un caso de corrupción o que juzgue que está siendo víctima de una campaña del Gobierno», contrapuso.
El analista añadió que «por el momento», la imagen del jefe de gobierno no sufrió efecto alguno por el avance de la causa de las pinchaduras telefónicas. Habrá que ver cómo evolucionan las encuestas si Oyarbide decide procesarlo.
El sociólogo Manuel Mora y Araujo, por su parte, no dudó en señalar que, si el procesamiento se concreta, Macri «puede sufrir consecuencias muy negativas para su candidatura presidencial».
El jefe de gobierno porteño atestiguó anteayer durante seis horas ante el juez Oyarbide como acusado de integrar una asociación ilícita. «No me extrañaría quedar procesado», admitió. Desde su entorno también descuentan que el magistrado tomará esa decisión.
Pese al progreso de la causa, el funcionario impulsó su candidatura a presidente. En los primeros días de marzo, durante un acto de la juventud de Pro, se escuchó: «¡Se siente, se siente, Macri Presidente!». Finalmente, lo que era un secreto a voces se hizo público y, en su reciente gira por la India, el jefe de gobierno porteño se mostró como una alternativa a los Kirchner para gobernar el país en 2011.
Un año y medio. Rosendo Fraga, en tanto, recordó el caso de Francisco De Narváez, que fue vinculado con la causa por el tráfico de efedrina cuando faltaban pocas semanas para las elecciones legislativas de 2009. «En la medida en que el afectado, en este caso Macri, pueda demostrar no tiene responsabilidad en el asunto, el costo político puede ser neutralizado», evaluó.
En la misma línea, el director del Centro de Estudios Nueva Mayoría, planteó que «falta mucho tiempo» para las próximas presidenciales. «Si esto hubiera pasado un mes antes de las elecciones, el impacto podría ser mayor. Pero falta un año y medio [para el comicio] y eso, para lo política argentina, es muchísimo tiempo», concluyó.
Según Artemio López, la imagen del jefe de gobierno está en baja desde los comicios legislativos de 2009. «Antes su imagen positiva rondaba el 65%, ahora alcanza el 32%. Se nota que está sufriendo el deterioro de su gestión», indicó.
Víctima. «Kirchner está detrás de todo esto», acusó el jefe de gobierno. Las consecuencias que pueden generar la permanente confrontación con el Gobierno y la estrategia de «victimización» adoptada por Macri fue el punto de mayor controversia entre los analistas.
«Es muy probable que la victimización pueda profundizar el vínculo con los macristas de pura sangre, pero no influirá positivamente en el electorado independiente, que es el más numeroso», alertó Römer.
«Victimizarse ya no funciona, porque abusó de esta figura desde el inicio. Todos sus problemas de gestión los resolvió igual: echándole la culpa al Gobierno», cuestionó López, cercano al kirchnerismo.
En cambio, Mora y Araujo sostuvo que «quedar como víctima de los Kirchner puede favorecer a Macri». Sin embargo, aclaró: «Atacarlos ya no suma. La gente está harta de los agravios y de las peleas. Es entendible que quiera quedar como víctima, porque es una situación que le suma, pero tiene que tener cuidado porque la gente repudia los enfrentamientos».
Gestión. ¿Cómo puede Macri contrarrestar la caída en su imagen? «Tiene que hablar de propuestas y de hechos concretos de su gestión. Apelar a mensajes más sensibles, que lo acerquen más a la gente. Además, tiene estar en los barrios», sostuvo Mora y Araujo. Y sintetizó: «Tiene que dejar de pelear y darle más contenido a su política».
Fuente:
DiarioLaNacion
