Brasil, gran responsable del récord de la industria automotriz local
Luego de seis años de fuerte crecimiento, la industria automotriz sufrió en 2009 la peor caída desde la salida de la convertibilidad.El año pasado la producción se contrajo 14,1%, las ventas a concesionarios más de 20% y, pese al gran dinamismo en las compras de vehículos por parte de Brasil, las exportaciones totales del sector cayeron cerca de 8% anual. Sin embargo, desde fines del año pasado esta tendencia comenzó a revertirse y en el primer trimestre de 2010 la producción local alcanzó cerca de 125.000 unidades, un incremento de 74% con respecto al mismo período de 2009, según Ecolatina.
En el caso de las ventas internas, en los primeros tres meses del año se patentaron casi 180.000 vehículos, 16% más que en el mismo período de 2009, superando incluso las cifras de 2008.
El sector externo también se ha recuperado y desde enero se exportaron 75.500 unidades, más del doble del registro de 2009 y por encima de los valores récord de 2008.
Existen diversos factores que explican la excepcional recuperación del sector. En primer lugar, el repunte de la demanda internacional es una pieza clave en la dinámica de la producción local: actualmente seis de cada diez vehículos fabricados en el país tienen como destino el mercado externo.
Si bien el programa de incentivo fiscal para la adquisición de automóviles en Brasil que permitió que las exportaciones a ese país crecieran 12% en 2009 ha terminado, las ventas de vehículos en el país vecino continúan en ascenso.
La fortaleza del mercado brasileño y las mejores perspectivas de otros destinos permitirán que las exportaciones argentinas del rubro superen el nivel de 2008 (351.000 unidades).
En segundo lugar, y pasando al plano local, la recuperación de la actividad en el mercado interno ayudó a mejorar la confianza del consumidor, dando lugar a la realización de compras que habían sido postergadas con la recesión de 2009.
La mejora de las expectativas en un contexto de estabilidad del tipo de cambio nominal e inflación en aumento impulsa las ventas de automóviles.
En este sentido, en vista de un piso de inflación de 25% para el año que irá erosionando el poder adquisitivo, la alternativa de adquisición de automóviles seguirá siendo atractiva, manteniendo la demanda en ascenso.
Además, la mayor actividad industrial y agropecuaria mantienen las buenas perspectivas para la adquisición de vehículos con fines productivos.
Un límite a esta dinámica lo impondrán los costos asociados al mantenimiento y la reticencia que evidencia la inversión en un escenario político-económico incierto.
En conclusión, «dado que los factores que impulsan el mercado externo e interno seguirán operando, proyectamos que la producción aumente más de 20% superando los niveles récord de 2008».
Fuente: CIRA
