Esto sucede con el nuevo Estatuto Aduanero colombiano, promulgado en marzo de 2016 y que ha generado más de un dolor de cabeza a empresarios y a las partes involucradas en el comercio exterior del país.
Según lo expresaron los sectores involucrados, en 10 meses de aplicación de la norma se ha encontrado inconvenientes en la reglamentación escalonada de algunas de sus normas, los errores en un par de decretos reglamentarios expedidos en el segundo semestre del año pasado y la falta de certeza sobre cuándo y cómo operará el nuevo sistema informático.
Para Nicolás Potdevin Stein, asociado senior de Gómez-Pinzón Zuleta Abogados, la medida resulta un mecanismo poco técnico desde el punto de vista jurídico.
Miguel Ángel Espinosa, presidente de Fitac –el gremio de agentes logísticos en comercio exterior– expresó que se tenía una gran expectativa con la nueva norma aduanera pero, por el contrario, se ha vuelto un dolor de cabeza para toda la cadena logística.
