Los analistas, indican que la razón por la cual se generan estos verdaderos cuellos de botella, se relacionan con la falta de inversión en infraestructura, ya que admiten que hubo mejoras en el instrumental, pero no con las zonas de carga y descarga, y menos aún con el ingreso a los muelles.
El presidente de la Asociación Mexicana de Agentes Navieros (Amanac) admite que, aunque se inauguró hace muy poco una nueva terminal de contenedores en Manzanillo, se vislumbra un «fuerte retraso» en lo que refiere a obras públicas en los puertos, y tomará bastante tiempo el lograr un dinamismo que permita a la actividad, convertirse en una industria pujante en el país.
