Es el caso del puerto de Barranquilla, recinto que no pudo recibir dos buques de 30.000 toneladas, los que fueron desviados a Cartagena y Santa María.
Uno de los barcos, cargados con yeso fue operado sin novedades en el puerto de Santa María mientras que el otro navío cargado con clínker fue reibido en Cartagena.
Desde Barranquilla indican que este problema se da por el aumento de sedimentos en el canal de ingreso, más que nada por la gran cantidad de lluvia caída en la región.
La autoridad agregó que la situación la vienen monitoreando hace semanas, cuando comenzaron a registrarse las primeras lluvias, lo que terminò por arrastrar el sedimento y disminuyó el calado a 9,2 metros.
Por su parte, la Dirección Marítima de Colombia evalúa las condiciones de navegación, para recomendar acciones que garanticen que no siga afectando la operación portuaria y el ingreso de carga.
