Promueven un fondo para la radicación de astilleros

Por estas horas se trabaje en una iniciativa que intenta crear un fondo especial y un ente que permita potenciar un sector que tuvo alguna vez desarrollo en Entre Ríos y que permitiría construir, reparar y mantener embarcaciones, en un plan estratégico que ponga en valor las ventajas que posee la provincia con sus dos grandes ríos.

Si lo que todavía es una idea –en un grado incipiente de desarrollo en el camino de ser un proyecto de ley– atraviesa con suerte el trámite legislativo y los actores se ponen en funcionamiento, Entre Ríos podría tener un Fondo para la Industria Naval que permitirá la reparación y construcción de embarcaciones de gran porte en los distintos puertos, tanto del Uruguay como del río Paraná.

Al menos esa es la intención del diputado José Artusi (UCR), quien trabaja en esta iniciativa–según reconoció a EL DIARIO– a partir de una serie de inquietudes planteadas por pequeños astilleros que existen en zona de Islas en el sur provincial, actores del puerto de Concepción del Uruguay, embarcados e ingenieros navales con sede en Buenos Aires que le están aportando información para la concreción del proyecto.
La idea surgió a partir de una historia existente en la provincia que ya contaba con astilleros que construían y reparaban embarcaciones en Entre Ríos, y que “Entre Ríos no puede apostar todo a la agroindustria, aunque es una actividad clave, y darle la espalda a nuevas industrias pensando en el mediano y largo plazo. Tenemos dos grandes ríos, navegables, con recursos humanos y ventajas comparativas y competitivas que no pueden ser desaprovechadas, dando la espalda a nuestros ríos”, aseguró el diputado uruguayense, precisando que todos los expertos coinciden en que la industria naval es y seguirá siendo un sector muy dinámico y que Entre Ríos “tiene los recursos humanos para desarrollarlo poniendo en sinergia al Estado, las universidades y el sector privado”.
Artusi recuerda que en Concepción del Uruguay existió otrora un desarrollo importante que permitió, en el viejo Ministerio de Obras Públicas, construir barcos y barcazas, especialmente balsas que permitían el transporte cuando no existían los puentes que luego unieron a la provincia con Buenos Aires y la R.O. del Uruguay. Allí supo haber un dique seco y se había especializado en reparaciones. El legislador asegura que en el sur provincial existen astilleros que recibieron barcos de pesca de calamar en altamar, por lo que la industria en Entre Ríos tendría un buen mercado en tareas de mantenimiento.

FONDOS. El diputado Artusi entiende que habría que recuperar desde cero la industria y regenerarla, y, basándose en un proyecto similar que existe en el Congreso presentado por el diputado Claudio Lozano, pretende que se constituya un fondo que en principio estaría compuesto por dineros del Estado provincial en un mínimo porcentaje del Presupuesto, y que luego podría recibir aportes y subsidios del Estado nacional o créditos de organismos internacionales.
“Es una actividad incipiente, y se podría empezar de a poco, pensando en una primera etapa en pequeños talleres de reparación para pasar luego a la radicación de astilleros. Lo que sí, el Estado debe tener un rol activo que potencie las ventajas de Entre Ríos y que no quedemos al margen de esta actividad tan dinámica. Es importante constituir un plan estratégico para la industria naval entrerriana”, prescribe.
Artusi cree que se debería conformar un ente, que funcionaría en Concepción del Uruguay, que “tendría que tratar de estar alejado de la burocracia y que aplique fondos en la implementación de políticas relacionadas de forma directa con el desarrollo de la industria naval para Entre Ríos. Esto implica abiertamente la “posibilidad cierta de promocionar la instalación de astilleros y talleres de reparación y mantenimiento de buques”, de acuerdo con un adelanto que publicara ayer El Cronista.
Allí puso en consideración la posibilidad de imitar a Brasil, que con el soporte de su Banco de Desarrollo (Bindes), el vecino país dispone de un programa para la financiación a astilleros, realización de proyectos de implantación, expansión y modernización y la construcción y arreglo de buques.
Se financia a las empresas nacionales de navegación que encarguen embarcaciones, equipos, o reparaciones navales brasileños. Se ofrecen plazos de pago de hasta 20 años, con cuatro años de gracia, y una tasa de interés que ronda el 2,5 % anual. Con este apoyo, Brasil que a mediados de 1970 no tenía una industria naval consolidada, hoy en día posee la mayor consultora de ingeniería naval, trabajan cientos de profesionales, es uno de los más importantes exportadores de chapa naval del mundo y tiene sus astilleros ocupados por la próxima década.
Consultado por EL DIARIO, Artusi consideró a la industria naval como estratégica para la provincia y calculó que “en 15 días estaría presentando el proyecto en la Legislatura entrerriana”.

Fuente: Gustavo Sánchez Romero

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