Para evitar este tipo de incidentes, las autoridades de la provincia de Santa Fe ya estiman la llegada de un pico de creciente del río Paraná a finales de diciembre, debido principalmente a las intensas lluvias que aquejan al sur de Brasil, Paraguay y el noreste argentino. El gobierno local ha ordenado declarar la emergencia hídrica, así como también la construcción de módulos ante el riesgo de que sea necesario evacuar familias.
