Para ello, México firmó un acuerdo de entendimiento para llevar a cabo un nuevo esquema de inversión: el Fideicomiso Público para el Fortalecimiento a la Infraestructura Portuaria, que incluirá obras de modernización, dragado del canal de navegación y rehabilitación de la escollera Chivos.
Una vez que los citados trabajos estén listos, Mazatlán se convertirá en uno de los puertos más grandes en el Pacífico Mexicano, cuadruplicando su capacidad instalada, llegando a operar hasta 12 millones de toneladas al año.
Según las fuentes consultadas, este nuevo esquema de inversión permitirá que los proyectos de infraestructura portuaria sean más eficaces en la contratación y eficientes en la ejecución de las obras, al mismo tiempo que impedirá que se detengan por falta de recursos, ya que se ejercerán de forma multianual, no sujetos a recorte.
