Según lo confirmaron desde la Intergremial de Transporte Profesional de Carga (ITPC), se movilizarían 35% menos de carga de soja, lo que implica unos 50.000 viajes menos.
Esta baja de los viajes se da por una merma en la cosecha de unos 1,5 millones de toneladas, lo que hará del 2018 un año realmente complejo para los transportistas.
Mario González, directivo de ITPC, explicó que muchas empresas podrían ver afectada su rentabilidad porque a la disminución de viajes, se le agrega que los productores no aceptaron un incremento del precio del flete que era cercano al 2,33%.
