Datos oficiales confirman que la enorme acumulación de sedimentos hizo que se redujera a 10 metros de altura en el kilómetro 11, cuando lo habitual en dicha zona es que la profundidad mínima sea de 11,43 metros.
El director de la Asociación de Puertos del Atlántico, Alfredo Carbonell fue más específico y dijo que hay un foco de sedimentos especialmente en el kilómetro 11 que afecta la zona desde el borde del canal navegable hasta la orilla.
La profundidad actual sólo permite que buques de un calado de 9 metros puedan entrar al recinto, lo que encarece enormemente el coste logístico.
Para solucionar el problema, el próximo 21 de noviembre llegará a Barranquilla la draga “Pedro Alvares Cabral” para ejecutar el contrato que le adjudicó Invías a la compañía European Dredging Company, sucursal Colombia, para el dragado de sedimento, en su mayoría de material rocoso, acumulado en la zona del kilómetro 21 del canal de acceso.
