Gobierno baja tarifas para recalar un 50%

Compártelo con tu red

Cada vez que un buque mercante arriba a las costas chilenas, la Armada realiza una serie de ejercicios de señalización para que pueda recalar con seguridad. Se trata del servicio de faros y balizas, obligatorio al ingresar al país y que representa entre 10% y 15% de los costos totales para un buque tipo de comercio exterior -de tamaño medio y grande- que recala en dos puertos chilenos viniendo desde el puerto de Callao. Ese cobro, sumado a la llamada reserva de cabotaje (cuya eliminación tramita el Congreso), afecta principalmente a operadores extranjeros, quienes para atenuar su efecto reducen la frecuencia de paso por aguas locales, cobran más por sus servicios y/o apuestan por otros puertos de la región. Los exportadores chilenos son los que más resienten esas medidas, pues ello les merma la oferta de transporte de sus envíos y el espacio para negociar contratos más baratos. Tras analizar por meses el tema al alero de la Agenda de Impulso Competitivo, el Ministerio de Defensa acaba de emitir un decreto-ley con una nueva estructura de tarifas que rebajará en casi un 50% los actuales precios por señalización marítima. El texto será enviado a la Contraloría General de la República y establece un calendario de reducción tarifaria parcial en tres años, partiendo en enero próximo. Los nuevos valores se consolidarían en 2015.


Compártelo con tu red
Compártelo con tu red

El decreto también elimina la distorsión de costos que enfrentan las naves extranjeras, que si bien pagan una tarifa por todo el año (según su planificación anual en puertos chilenos), cuando hacen esporádicamente un viaje de cabotaje deben pagar una tarifa adicional. La medida involucra a los ministerios de Economía, Defensa y de Transportes y Telecomunicaciones. Pero ya que implicaría menos recursos para el Fisco y, presupuestariamente, para Defensa, Hacienda también revisa el texto.

En Economía estiman que el cambio tarifario será un incentivo para que las embarcaciones extranjeras con capacidad trasladen carga entre puertos locales a costos menores. Esto, a su vez, podría generar nuevos servicios de línea, mejorar los tiempos de tránsito de las mercaderías y ajustar las tarifas a usuarios (dueños de carga o pasajeros).

“Esta medida da cuenta del impulso que estamos dando a una política integrada para la competitividad de los servicios navieros que atienden nuestras costas”, explicó el ministro de Transportes, Pedro Pablo Errázuriz. Agregó que “trabajamos para que la infraestructura portuaria que requerimos esté disponible a tiempo y también para que los demás servicios que atienden a la marina mercante, y a través de ella a nuestros exportadores, sean altamente eficientes en costos”.

La Dirección General de Territorio Marítimo y de Marina Mercante (Directemar), de la Armada, es la encargada de instalar, mantener y operar un total de 1.096 señales para proveer de seguridad a la navegación por aguas nacionales. Se trata de faros, boyas, balizas luminosas y ciegas, enfilaciones y otros dispositivos especiales.

El servicio de faros y balizas es uno de los ítems relevantes en la estructura de costos de un buque, en especial extranjero, y clave al diseñar rutas y opciones entre puertos cercanos y alternativos. Es determinante, por ejemplo, cuando un operador llega al puerto de Callao, en Perú, y debe decidir si baja a Valparaíso con la misma nave o le conviene hacer un transbordo a una nave más pequeña.

Hoy el costo de faros y balizas puede frenar, por ejemplo, traer una nave grande desde Callao a Valparaíso. Si el valor fuese menos, hacerlo -en vez de transbordar a un buque más pequeño- generaría beneficios adicionales como reducir el tiempo de tránsito y mantener la cadena de frío en productos como frutas y semillas, dicen en Economía.

El ministro Errázuriz destacó que la nueva estructura tarifaria es particularmente relevante para, por ejemplo, atraer servicios que empleen buques post-panamax, con las respectivas economías de escala en el flete que abre esa capacidad.

“Las medidas de apertura del cabotaje a naves extranjeras y la reducción de tarifas de señalización marítima darán mayor dinamismo al transporte de carga y pasajeros entre puertos nacionales, haciéndolo más competitivo frente a otros medios de transporte”, explicó Joanna Davidovich, directora de la Oficina de Competitividad.

Las tarifas chilenas por faros y balizas están entre las más caras de los puertos de la costa Pacífico de Sudamérica. Se cobran en relación a la capacidad volumétrica de las naves y varían entre países.

En Economía señalan que al analizar una nave mediana (de 3.100 TEU de capacidad y 35.881 de tonelaje registro grueso) en Chile los costos por ese servicio de señalización son hasta cinco veces más altos que los que se pagan en puertos de Perú y Ecuador. Más aún, pueden subir a 10 veces respecto de lo que se cobra en Colombia.

Agregaron que si bien parte de las diferencias de precios responde a las características estructurales de proveer el servicio de faros y balizas en la geografía costera chilena, más compleja que la de otros países, la magnitud de esas brechas “parecieran excesivas e insinúan un espacio para mejorar”.

“La reducción de costos por menores tarifas de señalización marítima en nuestro país, hoy varias veces superiores a los de la región, va a promover que las navieras ofrezcan nuevos servicios de línea desde o hacia puertos chilenos y el arribo a puertos chilenos de buques de mayor tamaño y con costos más competitivos para los usuarios”, dijo Davidovich.

SUSCRÍBETE

¡Se parte de la
comunidad de
TodoLOGISTICA !

Newsletter semanal
ACCESO A LA
BIBLIOTECA DIGITAL!
y al POWER MEETING


Compártelo con tu red

Deja una respuesta

TodoLOGISTICA NEWS
Translate (traduzir) »