Los datos vertidos por la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile (CNC) estima que alrededor del %30 de las importaciones se vieron afectadas por la medida de fuerza, lo que equivale a unos U$S 430 millones.
La CNC, advirtió que estuvieron en riesgo grandes cantidades de ingresos (U$s 2150 millones) debido a que importadores debieron postergar los pagos por cánones en Aduana. Por fortuna, muchos de esos empresarios decidieron mantener la mercadería en recintos chilenos, y aunque fue un trastorno, realizaron los trámites de aduana una vez que la protesta cesó.
Los daños ocasionados por almacenamientos adicionales de la carga, problemas en la cadena de frío, incumplimiento de contratos internacionales, multas y pérdida de competitividad, son algunos de los factores que llevan a las autoridades a pensar en alternativas viables, en el caso que los empleados fiscales dejen de prestar servicio.
