El aumento en la venta de automóviles 0 km y el mayor uso de los vehículos están provocando un aumento en la demanda de combustible que la oferta de las empresas petroleras no llega a abastecer plenamente.
En un recorrido por la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, LA NACION observó faltante de nafta y gasoil en varias estaciones de servicio, de las cuales la mayoría que mostraban limitaciones eran de la marca YPF. A pesar de que el feriado del 1° del actual para muchas estaciones fue la causa de la falta de nafta, dado que los camiones de carga no trabajaron ese día, la escasez es un tema que se repite desde hace varios meses.
Francisco Fernández trabaja en la YPF de Paraguay y Capdevila, en Recoleta, donde ya el lunes por la tarde comenzaba a faltar súper y Fangio en algunas de las «islas». El empleado aseguró a LA NACION que, desde hace dos meses, todas las tardes, alrededor de las 17, no queda más nafta.
Una escena similar se repite en la YPF del partido de San Martín que está sobre la Av. San Martín, que, aunque el lunes trabajaba con normalidad, Diego Rivas, el encargado, admitió que «desde fines del año pasado está faltando diésel y desde principios de este año que de los siete días de la semana uno, al menos, falta nafta».
En el partido de Avellaneda también el desabastecimiento es algo frecuente. La YPF de Hipólito Yrigoyen al 1000 no tuvo combustible en todo el fin de semana, incluso durante el lunes, dado que el camión con la carga llegó recién a las 19. Erica, una empleada de la estación que no quiso dar su apellido, dijo que desde hace un mes que está faltando nafta y que, «cuando llega, vuela porque la cantidad que entra es poca y la demanda es mucha».
En la tarde del lunes los problemas se acentuaban en la estación de Av. Del Libertador y Juramento, en el barrio de Belgrano, donde todavía esperaban el camión de carga que sólo llegaría a la noche. Desde el sábado no tenían súper y desde el domingo faltaban Fangio y diésel. Igual situación se veía en la YPF de Av. Del Libertador y Olleros, en Belgrano, y la de Estados Unidos y Tacuarí, en Constitución, que el lunes sólo tenía súper, pero la carga máxima era de $ 40 por auto.
Recargo en otras marcas
Gabriel Canosa terminó cargando combustible para su automóvil en una Shell. «El domingo a la noche quise cargar nafta en la YPF de la autopista Richieri, pero no había de ningún tipo. Hoy a la tarde [por el lunes] quise cargar en la YPF de Cuyo y Fondo de la Legua [en Martínez] y tampoco había nada», se quejó.
Frente a la escasez de combustible que presentaban las estaciones de YPF durante el fin de semana, las competidoras sintieron un aumento en la demanda que llegó a alcanzar el doble de lo usual, hecho que afectó también su suministro a pesar de que habían trabajado sus camiones con carga.
Rosario Sica, presidenta de la Federación de Empresarios de Combustible de la República Argentina (Fecra), confirmó que «el abastecimiento de combustible en el país no es total, dado que el mercado presenta muchas dificultades porque no hay un plan energético estructural a nivel nacional. Esto no ocurre sólo en la Capital y el conurbano, sino en todo el país».
Sica señaló que, en general, Esso y Shell no sufren tanto el desabastecimiento como YPF, porque ésta tiene los precios más bajos.
Voceros de YPF también explicaron los faltantes en las diferencias de precios que provocan un crecimiento importante en la demanda.
«Es cierto que hay una oferta de combustibles que no puede atender a la demanda de todo el mercado, pero el más perjudicado es YPF, que tiene estaciones de servicio en lugares sin competidores», afirmaron los voceros. Según la empresa, YPF tuvo una participación de mercado del 55,1% en el primer trimestre del año, frente a un 16% de Shell, un 12,8% de Esso y un 11,3% de Petrobras.
Ana Falbo
UN MERCADO EN PROBLEMAS
* Parque en aumento Las ventas de autos crecen en torno al 25 por ciento mensual. La mayor cantidad de vehículos provoca naturalmente una suba en el consumo de combustibles.
* Oferta limitada Las refinadoras de las petroleras están trabajando al tope de su capacidad y no llegan a abastecer correctamente al mercado.
Fuente: La nación.
