Pablo Jukic, secretario de Transporte de la provincia de Santa Fe expresó que se ha pasado de un dragado que realizaba el Estado, a un sistema concesionado que ha permitido una mayor profundidad del río y una más correcta navegabilidad.
El funcionario aclaró que la vía está iluminada, señalizada, y previsible a 34 pies (10,36 metros), lo que permite que pasen buques de mayor envergadura y barcazas totalmente cargadas hacia los puertos de Rosario.
Guillermo Wade, gerente de la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas coincidió con su colega, pero aclaró que en lo que concierne al transporte terrestre, no se avizoran cambios ya que la masiva llegada de camiones genera fuertes colapsos en los ingresos del puerto.
Para solucionar esa situación, el funcionario confirmó que hay tratativas con el gobierno nacional para, en tres años, realizar obras que garanticen un mejor acceso al puerto, mediante autovías sumado al aporte que el ferrocarril le brindará a los exportadores de zonas más alejadas.
En el transporte de carga, Jukic señaló que se consolidan vuelos internacionales para que los aviones de carga no deban pasar por Ezeiza, sino directamente, llegar a Rosario.
Rosario se ha convertido en un gran receptor de mercadería paraguaya y boliviana, además de dar respuesta a necesidades logísticas de productores del noroeste argentino, y se convierte en una pieza fundamental para carga en tránsito.
