El río Magdalena como eje logístico sigue siendo más un deseo que una realidad
Según lo indicó la Asociación Puertos Unidos del Atlántico (Asoportuaria), en más de un tercio del año, el río Magdalena tuvo un calado de menor a los 11,43 metros en el canal navegable y 12,19 metros en la zona de Bocas de Cenizas.
Debido a este inconveniente, se estima que unas 25 embarcaciones no pudieron recalar en el Puerto de Barranquilla, debiendo obligadamente aligerar carga en los puertos de Santa Marta y Cartagena, hecho que se reflejó en pérdidas económicas, competitivas y entregando una imagen de deficiencia al puerto.
Si bien se espera que el consorcio Navalena continúe con los trabajos de dragados y acondicionamiento de la hidrovía, Alfredo Carbonelli, director de la asociación, no sabe cuando finalmente se podrá contar con una vía apta para las necesidades logísticas de la zona.
