E-commerce más Sostenible, ¿es posible?
Con el incremento de las ventas por el e-commerce en constante aumento, los procesos de sostenibilidad considerando la triada de Medio Ambiente-Economía y Sociedad se está volviendo más relevante. La facilidad de recibir productos tiene un impacto ambiental: en las áreas urbanas más grandes del mundo, se prevé que las emisiones de carbono debido a la logística del comercio electrónico alcancen alrededor de 25 M de Tn³ de CO2 para 2030. Se espera que los e-commerce aseguren simultáneamente una cadena de suministro más ecológica y satisfacer a los consumidores más exigentes que desean una entrega rápida y de bajo costo.
El tratado del Acuerdo de París (2015) EXIGE a los países y empresas a reducir sus emisiones de carbono para mantener el calentamiento global por debajo de 2 grados centígrados.
Aunque se ha logrado un progreso significativo, los datos anuales divulgados por las cámaras de comercio electrónico mostraron que el aumento de la actividad del e-commerce acompañado por una mayor huella de carbono.
Aunque es esencial, compensar las emisiones de carbono es solo un aspecto de la sostenibilidad en el comercio electrónico. Las empresas aún deben implementar más acciones para lograr la circularidad total; al garantizar un fácil reciclaje de los productos, mejorar la eficiencia de la fabricación y asociarse con otros proveedores sostenibles, todas estas iniciativas requieren grandes esfuerzos y mayores inversiones. Es probable que un comercio electrónico más ecológico también sea socialmente justo.
Para finalizar, es importante puntualizar elementos puntuales que hacen a la sustentabilidad en el e-commerce:
Packaging verde: optar por materiales ecológicos ( reciclados o biodegradables), minimizar el exceso de embalaje para reducir el desperdicio, animar a los clientes a trabajar con las Rs (Reciclar, Reutilizar, Repensar, …, etc)
Cadena de suministro sostenible: proveedores que prioricen la Sostenibilidad, considerar asociaciones con proveedores locales o regionales para reducir emisiones de transporte, evaluación y auditar regularmente a los proveedores.
Ciclo de vida del producto: diseñar productos considerando la durabilidad, reparación y su reciclabilidad, elegir materiales de orígenes renovables, origen responsable e impacto ambiental mínimo, concientizar sobre los ciclos de vida de los productos y el impacto de la logística inversa.
Eficiencia energética, analizar el uso y formación de energía en almacenes y centros de distribución mediante la adopción de sistemas de iluminación, calefacción y refrigeración. Usar o desarrollar fuentes de energía renovable ( paneles solares, etc …), animar a proveedores sobre los beneficios de eficiencia energética.
Reducción de huella de carbono: Minimizar las emisiones relacionadas con el transporte optimizando la logística mediante rutas eficientes, utilizar vehículos eléctricos o híbridos, ofrecer opciones de envío neutras en carbono o con compensación de carbono.
Asociaciones sostenibles, colaborar con organizaciones o iniciativas donde la sostenibilidad sea una centralidad, apoyar las practicas sostenibles, como programas de compensación de carbono o proyectos de reforestación.
Educación del cliente, sensibilizar a los clientes del impacto medioambiental del comercio electrónico y brindar formación sobre compras sostenibles, compartir información sobre iniciativas de sostenibilidad, productos ecológicos y practicas de consumo responsable vía el contenido de los sitios web, redes sociales y demás medios de difusión.
Para finalizar, queremos definir a nuestra acción como logistas, como acciones sociales y las mismas deberían estar enmarcadas en más acciones sostenibles que mejoren e impacten en nuestro metro cuadrado, sea en el lugar que sea.
Agradecemos a @Todologistica por el espacio de difusión.

