Cuando la recalada de un buque genera problemas de coste y complica la logística
Cuando un navío debe desviarse hacia un puerto diferente al programado, no se pierde dinero, se pierde mucho más que solo el coste de flete.
Esta expresión se ajusta a la perfección a lo que sucede en la zona central de Chile, donde los puertos de la región de Valparaíso operan a niveles lejanos a la normalidad, razón por la cual 3 barcos han cambiado su puerto de destino y recalado finalmente en recintos de la zona de Bio-Bio.
Los analistas dan cuenta de que la gravedad del asunto es seria, y confirman que esta situación está generando sobrecostos para los importadores, que deben pagar hasta cuatro veces más para traer sus contenedores desde el sur de Chile hasta la capital.
Cabe destacar que no hay suficientes conductores de camiones para poder trasladar la carga desde regiones alejadas a la capital, lo que demora aún más la llegada de la mercadería a destino, generando sobre costes de hasta 300% respecto al valor normal de flete que los importadores deberían pagar si los puertos de la región central funcionaran de manera normal.
Uno de los elementos que complica la operatoria, según han informado desde Fedequinta (Federación de Dueños de Camiones de la Quinta Región), se relaciona con la imposibilidad de los puertos de cumplir con los requerimientos de las navieras por falta de personal (debido a la pandemia) y al no cumplir los requerimientos, la naviera va a buscar un puerto donde sienta que su carga se la van a entregar y va a poder descargar en los tiempos que ellos necesitan.
