Según el ministro de la Secretaría Especial de Puertos, Leônidas Cristino, para 2015 la capacidad de los puertos brasileros no podrá satisfacer más la demanda, que evoluciona cada año.
De aquí a dos años, se proyecta un movimiento de 373 millones de toneladas, mientras que hoy los puertos disponen de una capacidad instalada de 370 millones de toneladas. Estudiando la evolución del movimiento portuario, el gobierno estima que el déficit, en 2030, alcanzará las 487 millones de toneladas.
Con el crecimiento de Petrobras y las exigencias del mercado, el gobierno brasilero apura las licitaciones para lograr descomprimir la sitaución y mejorar la competitividad respecto a otros sistemas portuarios de la región.
