La capacitación debería tener como objetivo un continuo proceso de aprendizaje – desaprendizaje (no solo para quienes la reciben sino también para la organización puertas afuera, ya que seguramente sus procesos y resultados se verán reflejados en la sociedad).
En el contexto planteado en el XXVI encuentro de ARLOG desarrollado en el complejo de la Rural , en noviembre pasado, por los ministros de Trabajo (Jorge Triaca) y Transporte (Guillermo Dietrich) donde se busca Mayor Productividad, Mas Competitividad, Mayor valor agregado en los procesos, Menos Costos – , indefectiblemente e imperativamente se debe identificar, modificar y desarrollar con mayor criticidad y coherencia el Capital Humano de las organizaciones.
He aquí el gran desafío porque ambos ministros hablan de incluir capacitaciones técnicas , implementación de nuevas herramientas y tecnologías , con la finalidad de insertar o reinsertar personal con mejores calificaciones técnicas , pero las mismas son solo una parte del problema, se debe considerar que como mínimo en el mismo momento de la capacitación técnica es importante no dejar de lado el desarrollo de las habilidades blandas (como por ejemplo liderazgo ,compromiso , concepto de triple impacto , trabajo en equipo , inteligencia emocional , empowerment).
Si bien la carencia o desarrollo de algunas competencias y valores se pueden ir incorporando con las capacitaciones profesionales, el convencimiento es total sobre que estos conceptos se deben comenzar a trabajar desde la educación inicial y media, con una continuidad en los niveles superiores.
Existen innumerables estudios y libros escritos acerca de la reticencia y el temor al cambio por parte de quienes componen las organizaciones, pero el nuevo contexto y cambio de paradigma busca modificar el status quo en el que muchas organizaciones se han formado y se vienen manejando desde hace décadas.
Este es el principal factor a resolver para que los cambios sean sostenibles y generen realmente un efecto de Triple Impacto , que será generador de nuevos valores con mayor equilibrio en los tres pilares-valor económico, social y ambiental- que convergen no solo en la organización sino también en la sociedad.
Para generar cambios con estas características ( sostenibles y de Triple Impacto) , se deben desarrollar nuevas competencias de aprendizaje y fundamentalmente de “desaprendizaje” para encarar estos nuevos desafíos . Aquí es donde el Coaching con su metodología puede aportar profesionalmente una diferencial no solamente para asumir estos desafíos si no para superar los mismos y continuar con un “desarrollo” de quienes lo implementen .
Atendiendo a lo expuesto , en conjunto con la UMSA( Universidad del Museo Social Argentino) y Victor Raiban ( Director de WaySense) ,desarrollamos una nueva propuesta que busca suplir esta carencia de la actual oferta en capacitación profesional – Diplomatura en Coaching Logístico – donde buscamos amalgamar los conceptos de los procesos que se involucran en la logística con una mirada de Triple Impacto con su correlación en la implementación de los mismos mediante la metodología del Coaching, para que los mismos sean sustentables.
El futuro de todos los mercados globales van en este sentido por lo que es fundamental concientizar y comenzar a implementar esta mirada que debe ser parte de cualquier estrategia organizacional que se precie de tal y que no quiera fracasar en un horizonte cercano.
Artículo escrito por Luis Firpo – Lic. en Administración – Maestrando Psicología Organizacional ( Univ. Belgrano ) Miembro de la Comisión de Estudios sobre Sustentabilidad Económica, Social y Medioambiental del C.P.C.E.C.A.B.A – Co-Director de la Diplomatura en Coaching Logístico en la Universidad del Museo Social Argentino. Gerente de Operaciones Interior –OCALSA –
