El sindicato anunció que, en un futuro cercano si no se consigue recomposición salarial y otra serie de respuestas a sus reclamos, se pondrá en marcha un «plan de lucha» con huelga general.
Para evitar la medida, desde el Ministerio de Trabajo dictaron una conciliación obligatoria para que los camioneros depongan su actitud, ya que hubo un intento del gremio por iniciar el cese de actividades, aunque luego acató la conciliación.
A pesar de que fueron pocas horas, las estaciones de servicio tuvieron falta de suministro de combustible, hubo complicaciones en la recolección de residuos y se registraron pérdidas en el comercio exterior.
