Una buena noticia la brinda la propuesta del gobierno de Macri, la cual fue presentada a instancias de la Mesa de Unión Naviera Argentina (MUNA).
El proyecto se apoya en un decreto que derogaría la norma 1010/04 y genere las condiciones necesarias para que lleguen fuertes inversiones.
La iniciativa cuenta con el consenso de los armadores y representantes de la industria naval agrupados en MUNA y de funcionarios de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables, y se espera que en el seno del Parlamento nacional se sancione un régimen orgánico para la actividad.
El decreto presentado por el ejecutivo ermite que propietarios y armadores nacionales, incorporen bodega bajo tratamiento «sin necesidad de justificar capacidad de charteo equivalente», exime de impuestos a todo insumo importado destinado a la construcción y/o reparación naval, apostando que con este tipo de medidas se desarrolle el transporte fluvio-marítimo.
