ACUERDO CON LA UNIÓN EUROPEA: AISLARNOS SÓLO TRAJO ESTANCAMIENTO
El acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur es el puntapié inicial del proceso de modernización e integración que tiene que realizar la Argentina para caminar hacia el crecimiento y el desarrollo. Los últimos diez años demuestran que el aislamiento nos conduce al estancamiento: el país no creció, no generó empleo privado ni aumentó sus exportaciones.
El acuerdo que acaba de alcanzarse nos brinda una inmejorable oportunidad para remover todos los obstáculos internos que traban nuestro desarrollo, y eliminar todas las distorsiones que arrastra nuestra economía. Esta agenda de integración debe incluir un diálogo intersectorial que nos permita una revisión del sistema impositivo y de los costos laborales, con el fin de convertirnos en un país competitivo en el largo plazo.
Aumentar las exportaciones conllevará un beneficio doble: crecerá la demanda de trabajo privado y aumentará el ingreso genuino de dólares al país. De esta manera, ganar competitividad redundará en beneficios directos para todos los trabajadores y ayudará a construir una economía nacional que abandone los históricos ciclos negativos derivados de la falta de divisas.
Un punto interesante es que el acuerdo tiene tiempos. En principio, tenemos entre dos y tres años hasta su aprobación y luego comenzará un proceso de adaptación que va hasta los 15 años para los sectores más sensibles.
Es importante destacar que los negociadores del Mercosur mantuvieron numerosas reuniones con los representantes de los distintos sectores productivos. El documento tuvo en cuenta a los sectores más sensibles, a los que les otorgó un mayor tiempo de adaptación, mediante aranceles que evitarán el libre ingreso de productos europeos durante una década y media.
Estamos ante una oportunidad que no podemos desaprovechar. Su sentido y sus objetivos deben estar por encima de la “grieta” y convertirse en una verdadera Política de Estado. Por sí solo, el acuerdo no transformará nuestra realidad, pero tiene la virtud de colocarnos ante un espejo que nos incomoda: la Argentina actual no está lista para competir. Por ello, todos los que tenemos relación con el mundo de la producción, debemos enfocarnos fuertemente en mejorar la productividad de los distintos sectores de nuestra economía, para estar a la altura de las circunstancias e ingresar, por fin, a la senda del desarrollo.
Artículo escrito por Martín Rappallini – Presidente de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires; Presidente de la Comisión PyMI, Desarrollo Regional y Transporte de la UIA; y Titular de Alberdi Desarrollos
