Trazabilidad: errores son fácilmente «solucionables»

Compártelo con tu red

Paysée. Sistema debe mantenerse como política de Estado
La trazabilidad bovina podría transformarse en una barrera no arancelaria en un futuro por lo que el país debe estar preparado para cumplir con las exigencias ajustando los errores de registro del sistema, dijo a El País Diego Paysée.


Compártelo con tu red
Compártelo con tu red

La trazabilidad individual del ganado bovino «es un gran factor diferencial para Uruguay» y debe mantenerse como una «política de Estado», aseguró Paysée, que fue gestor a partir del 2001 de lo que fue el Sistema Nacional de Identificación Ganadera (Snig) que hoy es la base del sistema uruguayo que permite trazar la historia de un animal (bovino) desde un corte de carne hacia atrás, siguiendo toda su vida.

La Unión Europea fue la que impuso este requisito en el mundo cárnico, y aplica un sistema con un pasaporte que no es electrónico, sino escrito que ha tenido complicaciones.

«Dijeron varias veces que, a partir de 2010 y 2011 se pondrían duros en hacer cumplir con la trazabilidad, pero en el mundo no sobra carne y si frenan las importaciones los precios se dispararían y eso no les conviene. Por eso, considero que si siguen estas condiciones en el mercado internacional, la presión se diluirá; igual hay que estar preparados», dijo Paysée.

COMISIÓN. La pasada semana, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca realizó la primera de las reuniones con los productores y sus técnicos, planificando lo que serán una serie de jornadas informativas que hará con los usuarios de la trazabilidad.

En ese marco, el ministro Aguerre reflotó la Comisión de Seguimiento, en la que están, además del gobierno, los usuarios del sistema (ganaderos), buscando solucionar en conjunto los problemas. Es que hay un 10% de los animales con trazabilidad observada o pérdida debido a errores de registro por mal ingreso de la información o en el aporte de los datos que deben realizar los ganaderos.

Paysée, que hoy representa a los usuarios en lo que es la Comisión de Seguimiento, sostuvo que «el sistema uruguayo, en términos generales, es reconocido como uno de los más razonablemente diseñados y muy bien ejecutado, por más que tenga algunos pequeños problemas que son solucionables».

El empresario se mostró de acuerdo en reflotar esta comisión, pero sostiene que también debe integrarse a los consignatarios y frigoríficos, que ya participaron años atrás.

Para Paysée «el sistema de trazabilidad uruguayo es el que funciona mejor en América Latina. En Australia existe un sistema bastante parecido y nos basamos mucho en él, pero no funciona a nivel de todo el país. Sólo funciona para las exportaciones de carne bovina hacia la Unión Europea».

HISTORIA. El empresario se mostró molesto cuando se intenta desconocer el papel que jugó el Snig para lograr los avances actuales.

Es que para Paysée la trazabilidad individual del ganado bovino no empezó en septiembre de 2006 con la identificación obligatoria de los terneros nacidos en cada temporada de cría, sino el 23 de abril de 2001 con el Snig, que sirvió para monitorear los movimientos del ganado durante la epidemia de aftosa.

A través de esta herramienta se pudo controlar la epidemia y Uruguay pudo salir del problema. En ese entonces, todos los movimientos del ganado y la posible dispersión de los focos, se hizo gracias a los datos del sistema de identificación.

«Para que la trazabilidad sea una verdadera política de Estado deben reconocerse todas las etapas», dijo Paysée.

En medio de la crisis, Uruguay le pidió apoyo financiero al Banco Mundial y se pensó en comenzar con un monitoreo de la información ganadera en el país mejorando la trazabilidad grupal que hacía la Dirección de Contralor de Semovientes, poniendo en marcha un proceso de apoyo a la trazabilidad individual que hoy rige.
Exigencia que pesa al vender

En el 2002 se hicieron las primeras licitaciones por un millón de identificadores electrónicos, 600 aplicadores de dispositivos, 300 lectores manuales y 20 grupales.

A fines de 2005 ya se habían distribuido 380.000 caravanas por un lado y 250 por otro, que estaban en poder de los productores y a esa altura 150.000 animales habían sido incorporados al sistema de identificación individual optativo (Snig).

Hoy Uruguay cuenta con alrededor de 8,5 millones de bovinos sobre un stock de 13 millones de cabezas identificados, de los cuales 7,8 millones están trazados y la meta es llegar al 2011, la fecha que exige la Unión Europea, con todo el rodeo trazado (quedan por identificar 2,5 millones de vacas adultas).

La trazabilidad es un requisito impuesto por la Unión Europea no sólo para sus propios productores, sino también para terceros países que habitualmente abastecen al bloque con carne bovina. El país que no cumpla con esa exigencia quedará fuera del mercado.

fuente:El País Digital

close

SUSCRÍBETE

¡Se parte de la
comunidad de
TodoLOGISTICA !


Compártelo con tu red

Deja una respuesta

TodoLOGISTICA NEWS
Translate (traduzir) »