Así fue comunicado mediante una nota enviada el 23 de julio pasado desde la Anac a la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica (Dinacia) de Uruguay. En ella, Jorge Márquez, director nacional de transporte aéreo de Anac, comunicó que la oficina reguladora de aviación civil argentina “no ha concedido autorización a las empresas aéreas Aerovip S.A. y Pluna Líneas Aéreas Uruguayas para operar las rutas Bariloche (República Argentina) – Montevideo (República Oriental del Uruguay) y viceversa”.
Por este motivo, la Anac solicitó a la Dinacia que en consecuencia “se tenga a bien adoptar recíprocamente las medidas adoptadas a los fines de asegurar que las empresas en cuestión no efectúen operaciones en la ruta indicada”.
La decisión de las autoridades aeronáuticas argentinas fue interpretada en su momento como una medida de presión de parte del gobierno de ese país hacia Uruguay en momentos que se negociaba un acuerdo para el monitoreo conjunto del río Uruguay. Sin embargo, posteriormente se precisó desde el vecino país que ambas situaciones no estaban relacionadas y que lo que sí pesaba era la prohibición dispuesta por la Anac.
En febrero pasado, la justicia civil había determinado que la entrada en el mercado de otra empresa (en alusión a BQB) era beneficiosa y advirtió que de impedirse podría incurrir en una conducta condenable, según publicó ayer el semanario Búsqueda.
El dictamen judicial ocurrió luego de otra denuncia presentada por la empresa de bandera uruguaya contra Los Cipreses, propietaria de BQB y la naviera Buquebus.
Fuente: Ultimas noticias.
