Posible tasa ecológica al transporte marítimo: lo bueno y lo malo
En lo que sin duda repercutirá en los costos de fletes a nivel mundial, se prepara una medida que busca cuidar al medio ambiente.
Es que países como Estados Unidos, Japón y la Unión Europea quieren imponer una tasa a las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para el sector del transporte marítimo internacional, lo que obligará a las empresas a reconvertir sus flotas lo que implicará excesivos gastos que no serán compensados ya que estas inversiones no generan beneficios económicos de ningún tipo.
Los que están a favor de esta medida, dicen que podría recaudarse más de U$S 80.000 millones al año en fondos que podrían reinvertirse en el desarrollo de combustibles bajos en carbono y ayudar a los países más pobres a realizar la transición.
Las voces en contra opinan que es importante buscar una transición energética rápida con los menores efectos negativos posibles para sus economías, especialmente para los países que dependen del comercio marítimo.
De todos modos, en todo el proceso se ha dejado de lado a las empresas, que son las principales afectadas por estas medidas burocráticas y a los ciudadanos, los que seguramente deberán pagar más caros sus bienes si los costes que deberán hacer las empresas navieras y los exportadores en general, se visualizan en precio final de los bienes
