El contrato con dicho consorcio estaría enfrentando inconvenientes desde cuestiones inerentes al financiamiento de la obras hasta la posibilidad, incluso de anular la misma.
Por ahora, sólo hay una posible financiación del banco japonés Sumitomo Mitsui que le otorgaría un crédito por U$S 250 millones a Navelena, pero que de ninguna manera ha sido ratificado aún.
Si bien el escándalo de Odebrecht, que tiene casi el 87% de Navelena, ha jugado en contra del proyecto, hay quienes piensan que hay un trasfondo mucho más turbio en el asunto, y que incluso si la empresa brasileña da un paso al costado y vende sus acciones a Grupo Carso, Powerchina o Jan de Nul (que estarían interesadas en la obra), el río Magdalena tardaría bastante para lograrse lo que se establecía en el Plan Maestro de Logística en Colombia.
