Uno de los más afectados fue la industria marítima, pues los astilleros no pudieron afrontar el pago a proveedores ni a sus propios trabajadores, lo que derivó en quiebras y despidos.
Según datos del Sindicato Nacional de la Industria de la Construcción y la Reparación Naval y Offshore (Sinaval), se han perdido en lo que va del año, unos 14 mil puestos de trabajo y la situación no parece que pueda mejorar en el corto plazo.
Floriano Carlos Martins, profesor de Ingeniería Oceánica de Coppe/UFRJ indicó que recién se está en el inicio de la crisis en el ector, y que todo apunta que se acrecentarán las dificultades.
