La caída del PBI en el tercer trimestre fue de 1,7%, y si se realiza una comparación interanual con 2014, el retroceso es del orden de 4,5%. Otro dato negativo es el que indica que el nivel de inversiones fue 15% que el de 2014, con el desempleo en un máximo de seis años y con un salto en los precios al consumidor de casi 10% en 12 meses, lo que no presagia un futuro próximo muy positivo para el Brasil.
