LA PRÓXIMA CUARENTENA Cómo aprender a convivir con el Coronavirus
La decisión de mantener un aislamiento obligatorio para aplanar la curva de contagios por coronavirus en la Argentina fue una estrategia adecuada y correcta. En las próximas semanas, sin embargo, comenzará una nueva etapa, a la que el Presidente calificó de “cuarentena administrada” , que nos pondrá ante el desafío de volver a encender los motores de la economía sin perder todo lo que logramos hasta ahora en términos de salubridad.
Para afrontar la nueva instancia –que podría extenderse hasta fin de año, según calculan los especialistas– es imprescindible que las autoridades del Estado, en conjunto con los representantes de la sociedad civil y el sector privado, planifiquemos con precisión las conductas que deberán seguir los ciudadanos en el nuevo contexto. Será imperioso el diseño de un protocolo claro para cada actividad, que nos indique cómo movernos en el día a día, y nos sugiera cómo reaccionar ante las diversas situaciones que puedan presentarse.
Así como hemos acatado la obligación de permanecer en nuestros hogares durante las últimas semanas, las nuevas reglas de convivencia nos impondrán cambios en la vida diaria, en los horarios de trabajo y en la forma en la que nos relacionamos.
Por ello, la paciencia será un factor fundamental para que podamos triunfar. Crear protocolos y cumplirlos a conciencia es lo único que nos permitirá compatibilizar salud y economía, y romper con la falsa creencia de que necesitamos optar por una o por otra, pues resulta evidente que –en el largo plazo– ninguna puede salvarse o prosperar sola.
Estamos ante un enorme (e inédito) desafío, y debemos encararlo con urgencia. Si cada uno de nosotros se toma en serio la responsabilidad que le toca, tenemos buenas oportunidades de atravesar más fuertes la tormenta. Si nos distraemos, o cedemos a la tentación de relajar prematuramente nuestras conductas, corremos el riesgo de tirar por la borda todo el esfuerzo y los sacrificios que hemos venido haciendo desde que el virus tocó nuestra puerta.
Por Martín Rappallini, Presidente de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA)
