El pasado 11 de agosto, una delegación boliviana que viajó a China con el fin de hacerse con las embarcaciones, volvió con las manos vaciás ya que la empresas es intransigente con el monto que desea obtener.
Bolivia, según datos del ministro de Defensa, Reymi Ferreira, ofreció un máximo de U$S 3 millones pero la compañía dijo que no aceptará menos de U$S 4,5 millones.
Para Ferreira, aunque hay diferencias, existe una vocación de negociar ya que en un primer momento, la empresa exigía U$S 8 millones, y bajó sus pretenciones casi a la mitad.
