El Paso B de la sustentabilidad: empresas no pueden financiar el recambio de flota
La necesidad de adaptarse a los cambios que impulsan sustentabilidad en la operatoria de transporte por carretera es innegable, sin embargo, pocos hablan del coste que implica para las empresas esta adecuación.
Es que los gobiernos dictaminaron un plazo a mediano plazo para la sustitución de unidades que cumplan las normativas vigentes, pero ni la economía actual ni las posibilidades de crédito ayudan a lograr el objetivo.
Claro ejemplo es que se vive en España, donde el próximo 30 de abril finaliza el plazo para el Plan de ayudas aprobado por el Gobierno, dirigidas tanto al achatarramiento de la actual flota de transporte por carretera como para la adquisición de vehículos nuevos cero emisiones.
Las entidades del sector indicaron que ayudas a vehículos eléctricos o de hidrógeno, ha sido acaparada principalmente por grandes empresas de transporte de pasajeros y que el transporte de carga no ha logrado mayores avances en el acceso a esos fondos.
Para tener una visión amplia de este tema, se puede observar que según los datos facilitados por el Ministerio de Transportes se ha financiado la compra de 1.655 autobuses frente a tan sólo 739 camiones pese a que la flota española de camiones en España es seis veces superior a la de autobuses.
El temor de los empresarios es que la falta de aprobación de los Presupuestos Generales del Estado de 2024 impediría poner en marcha ninguna convocatoria de ayudas para este año, complicando aun mas el cumplir con el recambio de flota para 2025.
