El comercio exterior peruano en un posible retroceso de la economía mundial

Contar con un comercio exterior de calidad, sin dudas que influye en el crecimiento de los países, creando un canal estratégico hacia una efectiva integración de los países en desarrollo con la economía global.

Según datos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, el comercio internacional es un catalizador para un crecimiento más balanceado y clave para la reducción de la pobreza, por lo que Perú tendrá grandes desafíos para poder afrontar los retos que se vienen.

El Fondo Monetario Internacional (FMI), en su reciente publicación World Economic Outlook Update, redujo sus proyecciones para el desempeño de la economía global para 2019 y 2020, lo que impactaría en los volumenes a exportar. Este estancamiento aunado a factores de riesgo para la economía mundial, podría debilitar las cadenas globales y mermar la competitividad global, haciendo pensar en la necesidad de nuevas estrategias para evitar sucumbir ante tan complejo escenario.

De acuerdo con el Banco Mundial, el número de personas que viven en extrema pobreza en el mundo se redujo en alrededor de 1,000 millones desde 1990, lo cual fue posible por la integración de los países en desarrollo en el comercio internacional, así como la reducción de barreras para la integración de mercados. En el caso de Perú, un claro ejemplo de una disminución de la pobreza se da en el agro donde la tasa de formalidad del sector creció del 16% al 25%, y pasó de crear 462,000 empleos formales a 809,000 (+4.4% anual) en la industria agraria y agroindustria y a pobreza del sector se redujo del 81.3% al 38.3% entre 2004 y 2017.

Por tanto, en un contexto global más desafiante, según las cifras del FMI, se hacen cada vez más necesarias políticas que permitan asegurar un crecimiento sostenido. Para lograrlo, se debe apuntalar las actividades que impulsen la competitividad del comercio exterior y las que permitan extender sus beneficios a mayor número de peruanos.

Claros ejemplos de medidas que ayuden al comercio exterior nacional son fomentar la especialización, como se ha venido haciendo en el sector textil y confecciones, la reducción de costos a través de la facilitación de la logística del comercio exterior; la modernización de las entidades que acompañan el desempeño del sector; la reducción de barreras arancelarias, en especial, las no arancelarias; y, no menos importante, una profundización en la liberalización del comercio de servicios.

Visite nuestros patrocinadores

¿Quieres sumar tu anuncio?

Deja un comentario