Se trata del acuerdo entre los puertos de Bremen y Bremerhaven en Alemania, que prohibirán el uso de petróleo pesado (HFO) proveniente del transporte ártico.
Los recintos alemanes le piden a otros puertos de la región que se plieguen a la medida que apunta a disminuir la contaminación del aire.
Las medidas van de la mano con los linieamientos planteados por la OMI en 2011 que busca mitigar los riesgos de derrames de HFO.
