Esta operación había sido aprobada también en países como Estados Unidos, la Unión Europea, Australia, Costa Rica, Ecuador, Israel, Japón, México, Marruecos, Nueva Zelanda, Pakistán, Suiza, Túnez, Turquía y Ucrania.
Maersk aclaró que esta compra representa la combinación de dos empresas de transporte marítimo regular de contenedores con ofertas complementarias en términos geográficos y de clientela, posibilitando la generación de eficiencias de costos significativa.
Para CADE, no existe aquí un problema de monopolio y no percibe inconvenientes para que la empresa continúe operando.
