Se trata de la empresa Mercosul Line, la cual finalmente pasará a manos de la multinacional CMA CGM, la cual el día de ayer oficializó su adquisición.
Con esta compra, CMA CGM busca fortalecer su oferta de servicios en Sudamérica, especialmente en Brasil, un mercado con un fuerte potencial de desarrollo, especialmente en el cabotaje y los servicios «puerta a puerta».
Si bien la operación aún debe ser aprobada por el organismo antimonopolio de Brasil y depende del cierre de la adquisición de Hamburg Süd por parte de Maersk Line, muchos analistas dan por descontado que la venta tendrá final feliz.
