Aún no hay precisiones de cómo se instrumentará la medida de pesaje que impulsa la OMI
Muchos empresarios han expresado que la medida que impulsa la Organización Marítima Internacional (OMI), la cual estipula pesar los contenedores, es contraproducente para el comercio.
Países que suscribieron el convenio Solas (entre ellos la Argentina) desde el 1 de julio de este año, deberán aplicar esta medida en sus terminales portuarias.
Desde la entidad internacional, indican que la medida está pensada para velar por la seguridad de la vida en los mares, puesto que la verificación de la masa bruta de los contenedores (VGM, en inglés) viene a reparar los numerosos accidentes ocurridos en alta mar debido a buques excesivamente cargados producto de declaraciones inexactas.
Cuando entre en vigor la nueva normativa, los cargadores deberán consignar el peso verificado del contenedor y entregárselo al capitán o al agente marítimo y a la terminal "para ser utilizado como plano de estiba". De esta manera, la verificación de la masa bruta será condición para embarcar un contenedor consolidado en el buque.
Aún no hay precisiones de cómo esto impactará en los costes de transporte ya que, según manifiestan algunos expertos y empresarios del sector, el pesaje llevará a hacer más lenta la carga del buque y esta demora, se traduce en coste de flete.
