Varios navíos que partieron de Norteamérica con destino al gigante asiático, tuvieron que girar casi a mitad de camino debido a que China decidió aplicar fuertes impuestos a la importación de sorgo.
El sorgo, que se utiliza como comida para ganado, representa una pequeña parte de las exportaciones americanas a China, pero sin dudas que esta medida de imponer fuertes gravámenes afecta a los productores.
Información oficial confirma que fueron cinco los buques que no llegaron a destino, llevando de vuelta una carga que tiene un valor de U$S 216 millones.
Cabe destacar que desde Beijing debido a una «investigación por daños que la importación agrícola estadounidense le provocaría a la producción local», se decidió imponer que los granos deberán pagar un depósito de un 178.6% del valor de los envíos para ingresar al país.
