Transportistas de carga amenazan con paralizar la actividad por la muerte de un camionero por uso de control de plagas prohibido.
La muerte de un camionero (el tercero) intoxicado por inhalación del gas despedido por las pastillas de fósforo de aluminio colocadas en la carga para eliminar los insectos del cereal que llevaba, generó una reunión urgente de tranportistas de cargas de las provincias de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, que anteayer, en Rosario, resolvieron declararse en estado de alerta, advirtiendo que si no se reciben respuestas adecuadas paralizarán los envíos de granos a puertos e industrias de esas provincias.Según confirmó el titular de la Federación Argentina de Transporte Automotor de Cargas (Fatac), Vicente Bouvier, las entidades de las tres provincias elaboraron un acta que será elevada a los gobiernos provinciales de la región centro y al nacional, exigiendo medidas de protección para los trabajadores.“Estamos en estado de alerta y no descartamos realizar medidas de fuerza si este problema no es atendido como corresponde y se disponen medidas para evitar que otros camioneros mueran”, destacó Bouvier.
Por otra parte, los transportistas decidieron realizar reuniones mensuales “para evaluar la problemática ante la falta de respuestas estatales”. En julio, el próximo encuentro será convocado en Córdoba.
El hecho que generó la reciente reunión fue la muerte del camionero Raúl Tentella, de 57 años, oriundo de la localidad cordobesa de Arias, que transportó granos hasta Puerto Alvear (Gran Rosario). Las dos primeras víctimas habían sido Víctor Hugo Gaite, de 59 años, e Iván Podevils, oriundo de la localidad de Clucellas, de 28 años, que falleció en la playa de camiones San Miguel, ubicada en jurisdicción de la Municipalidad de Puerto General San Martín.
Por su parte, la Federación Cordobesa de Transporte Automotor de Carga (Fecotac) reclamó a las autoridades un mayor control y castigo para los cargadores de cereales (productores y acopiadores) que sigan utilizando las pastillas para controlar las plagas durante el traslado de los granos.
El presidente de la entidad, Eduardo Marclé, destacó que la práctica “evidentemente se sigue haciendo pese a estar prohibida y pone en riesgo no sólo a los transportistas, sino a todas las personas que circunstancialmente puedan tener contacto con el camión”. El uso tendría, según los transportistas, un motivo económico. “Los cargadores, sean productores o acopiadores, no quieren hacerse cargo de pagar la estadía del camionero en el puerto y se aseguran que la carga no llegue con plagas. Por eso usan las pastillas”, afirmó Marclé.
