La cifra para este año representa una revisión al alza respecto del 4,4% que había proyectado con anterioridad, en el estudio de enero.
La entidad espera que la inflación del país se ubique en 2,1% en 2013 y 3,0% en 2014, mientras que el déficit en cuenta corriente, en 4,0% del PIB y 3,6% del PIB, respectivamente. La tasa de desempleo, por su parte, se mantendría en 6,5% este año y 6,6% el próximo.
Al dar a conocer el Informe de Perspectivas Mundiales, la entidad proyectó que Latinoamérica y el Caribe se expandirán 3,4% este año y 3,9% el próximo. Esto, luego que el PIB de Norteamérica remonte 2,0% y 2,9% en cada año; Sudamérica, 3,4% y 4,1%; Centroamérica, 4,4% y 4,1%; y el Caribe, 2,2% y 3,0%.
En América del Sur, el crecimiento de 2013 estará liderado por Paraguay (11,0%), Perú (6,3%), Chile (4,9%), Bolivia (4,8%), Ecuador (4,4%), Colombia (4,1%) y Uruguay (3,8%). En tanto, en 2014 lo estará por Perú (6,1%), Bolivia (5,0%), Chile (4,6%), Paraguay (4,6%), Colombia (4,5%), Brasil (4,0%) y Uruguay (4,0%).
Según la entidad, los riesgos para las perspectivas regionales de corto plazo han disminuido, por las acciones de política adoptadas en Estados Unidos y la zona euro, que han contenido las amenazas inmediatas para el crecimiento global.
Sin embargo, a mediano plazo, los riesgos a la baja siguen dominando, toda vez que no se descarta que se reviertan las buenas condiciones de financiamiento, o los buenos precios de los commodities.
«La gran cantidad de flujos de capital va a continuar siendo un desafío para la región. Las políticas deben orientarse a limitar la acumulación de recursos financieros, y la vulnerabilidad del sector empresarial en un entorno de financiamiento externo barato y fácilmente disponible. La flexibilidad del tipo de cambio debería seguir utilizándose para amortiguar los shocks y desalentar los flujos especulativos de capital. También crítico será la fuerte regulación prudencial y de supervisión, centrada en identificar las vulnerabilidades y limitar los riesgos sistémicos, así como una adecuada capitalización y provisiones para préstamos incobrables en las economías que tienen han experimentado recientemente un crecimiento rápido del crédito», expresó el FMI.
«El reto clave a mediano plazo sigue siendo aumentar la productividad y la competitividad. Las altas tasas de crecimiento en América Latina en los últimos años han sido apoyado por un aumento en la utilización de mano de obra y en un rápido crecimiento del crédito, que probablemente ha moderado. Para mantener altas tasas de crecimiento del producto potencial, la región necesita invertir más en infraestructura y capital humano, mejorar el ambiente de negocios y de regulación ambiental, y diversificar las exportaciones. El aumento de la competitividad también es fundamental para el Caribe, donde un mayor crecimiento también ayudaría a aliviar la carga de la deuda», acotó el FMI.
Fuente: diario El Mercurio de Chile
