Según datos oficiales, el nivel de profundidad del canal de ingreso al recinto ha caído de los 12 metros (ideal para la llegada de barcos de hasta 11 metros de calado y 38.000 toneladas de carga) a los 10 metros, impidiendo el normal funcionamiento del puerto.
Para todos los involucrados en la tarea portuaria y también para aquellos que utilizan el servicio que brinda dicho recinto, esta situación atenta contra la cadena de valor de los productos, encareciendo la importación y la exportación generando sobre costos y perjudicando la competitividad de la ciudad.
Los especialistas consideran que lo ideal sería ampliar la profundidad de 17 a 18 metros en Bocas de Ceniza y de 14 a 15 metros en el Canal navegable dentro del río Magdalena, algo complejo de realizar en un futuro próximo sin voluntad política.
