Tecnología versus mano de obra humana: ¿Los buques autómatas reemplazarán a los marinos mercantes?
Hay muchos que piensan que la aparición de los buques eléctricos autómatas tendrá un impacto directo en los puestos de trabajo de los marinos mercantes, afectando gravemente a la actividad.
Otros, en contra partida, estiman que la llegada de la tecnología permitirá mejorar en materia de seguridad en el mar.
Como siempre, la realidad está en el medio puesto que si bien los buques autómatas no llevarían tripulación, no es menos cierto que la vigilancia de su accionar estará a cargo de personas por lo que la capacitación debe ser la base de este mundo que asoma.
Un claro ejemplo del avance de la tecnología en los buques es Rolls Royce a través de Blue Ocean, la cual ya tiene listo un prototipo de buque sin tripulantes que podría estar navegando en menos de 2 años.
Pero aquí no hay que ser alarmistas: en la industria automotriz, la llegada de la robótica fue una verdadera revolución que generó incertidumbres pero aún cuando efectivamente la planta «humana» se redujo, no es menos cierto que los operarios debieron capacitarse y operar estas nuevas máquinas para optimizar la producción. Es probable que en el sector marítimo se repita esta tendencia, con personas altamente calificadas que operen los sistemas que permitan que los buques autómatas funcionen.
Sólo falta saber si efectivamente estos ordenadores que estarán a cargo de guiar a los buques autómatas pueden ser lo suficientemente inviolables para poderles confiar grandes cargas, por lo que se debe ir por delante de las previsiones y apuntalar la capacitación en la región para no quedar relegados cuando, indefectiblemente, la tecnología se abra paso.
