Se abre una ventana de oportunidades para la exportación de fertilizantes bolivianos
Nadie duda de que la guerra es siempre una tragedia, sin embargo, en el aspecto económico, hay países que deben suplir lo que los contendientes del conflicto armado no pueden.
En el caso de Bolivia, las autoridades ven posible abastecer al mundo de productos derivados de los hidrocarburos, por ejemplo, en el sector de fertilizantes ante las restricciones que pesan sobre uno de los mayores exportadores de este producto (Rusia).
El gobierno planifica darle un nuevo impulso a la estrategia boliviana de industrialización de hidrocarburos con miras en aumentar la producción en Bulo Bulo, cuya capacidad llega a 1.200t/d de amoníaco y 2.100t/d de urea.
Una iniciativa en ese sentido seria la planta de fertilizantes granulados planeada a corto plazo por la estatal de industrialización de hidrocarburos EBIH en Cochabamba y tendría una capacidad efectiva anual de 60.000t.
Estas decisiones podrían incrementar las exportaciones tanto a países como Brasil, mayor importador de fertilizantes del mundo, como a Europa, la cual por las sanciones impuestas dejaría de comprarle a Rusia.
