«Es muy importante tener un sistema estadístico confiable»
Según el historiador económico mexicano, para atraer inversiones se necesitan cifras creíbles.»Lo mejor es mantener las exportaciones para mantener la reserva». Evitar medidas proteccionistas para que crezca la economía. Impedir que haya una fuerte dependencia de los directores de los bancos centrales de los gobiernos de turno. Mostrar un sistema estadístico confiable. Apuntalar la economía hacia los mercados asiáticos.
Con estas cuatro «recetas», el historiador económico mexicano Carlos Marichal cree que se puede llegar a sortear una crisis financiera. Doctorado en la Universidad de Harvard, Marichal prefiere eludir el mote de consejero económico y advierte que, aunque se tomen todos los recaudos del caso, ninguna economía de América latina estará exenta de caer en las garras de la debacle económica mundial.
Marichal acaba de publicar el libro Nueva historia de las grandes crisis financieras, una perspectiva global entre 1873 y 2008 (editorial Debate), y en su paso por Buenos Aires no deja de asombrarse por la fuerte discusión que se da en la Argentina alrededor del polémico Indec y de las medidas proteccionistas que se imponen desde la Casa Rosada. «Para evitar que las crisis financieras golpeen de lleno en América latina no es una cuestión de voluntad correrse hacia China sino de realidad. Sé que ustedes tienen una visión eurocéntrica del mercado, pero ahora hace falta mirar a Asia», expresa Marichal a LA NACION, con tono pausado pero seguro de sus palabras.
-¿Qué diferencia encuentra entre las crisis financieras de los años 30 y las de ahora?
-La de antes fue la Gran Depresión y la de ahora, la Gran Recesión. La principal diferencia que hay entre una y otra no es la intensidad inicial. La intensidad inicial fue mayor en 2008. Esta crisis tocó piso y la Gran Depresión siguió. Hasta ese momento no había política activa ni de gobiernos ni de bancos centrales.
-¿La aparición de rescates le da un nuevo rol al Estado, que estaba desarticulado de la economía hasta ahora?
-Sí, ahora se observa que nadie desprecia al Estado que es garante del sistema financiero. La lección que se aprendió es que cuando hay crisis fuertes los bancos centrales tienen que flexibilizar el crédito y proveer dinero.
-Pero ahora hay un papel más fuerte del Estado…
-Sí, de los bancos centrales y del Estado. Los que más intervinieron son los bancos centrales. Los mercados critican ese exceso de intervención del Estado. También mandaron señales de que el aumento de deuda pública causa preocupación y, por lo tanto, los Estados están reduciendo y ajustando su gasto.
-¿Esos caminos de ajuste cree que son una posible salida?
-Es el debate central actual. A mi entender es muy difícil prever. Como historiador económico no estoy para hacer diagnósticos de lo que se debe o no hacer. Si comparamos con el pasado, ante las crisis el Estado debe intervenir. Después viene una etapa complicada de negociación, porque los costos de las crisis son muy altos.
-¿Cuáles son los caminos alternativos al ajuste?
-En Estados Unidos no están haciendo ajustes, en Europa sí. Me parece que hay que observar la recuperación de la economía. En Estados Unidos la economía crece más que en Europa. Los países que tienen un nivel de crecimiento más rápido y sobrellevan la crisis salen relativamente más rápido.
-La crisis no fue tan fuerte en América latina. ¿Eso es duradero?
-Los países que más sufrieron son los del centro. Esto implica que China arrastra a parte de la economía mundial. El caso argentino tiene ciertos paralelos con la economía actual australiana.
-¿Qué deberían hacer nuestros países para evitar que los golpeen las crisis?
-Lo mejor es mantener las exportaciones para mantener las reservas.
-¿No atentaría contra acuerdos comerciales por eventuales medidas proteccionistas?
-Lo que se aprendió en la crisis del 29 es que las reacciones proteccionistas son contrarias a la salida de una crisis. Si se restringe el comercio no es bueno para la recuperación de la economía.
-En la Argentina se imponen medidas proteccionistas…
-No es recomendable tener medidas proteccionistas en medio de una crisis.
-¿Cree que la crisis exige una reformulación de los organismos de crédito internacional?
-Cada país debe ver si va a reformular su sistema de regulación bancaria propio. Pero también el FMI está haciendo reformas. Acaban de recomendar la coordinación de los sistemas financieros en Europa. Los cambios no los vemos porque no estamos dentro de esos ámbitos. Pero hay tensiones.
-¿Qué países de América latina observa con mayor solidez económica?
-México es muy particular porque está ligado al mercado norteamericano. América del Sur tiene mercados más diversificados. Pero ninguna de estas economías es enteramente sólida. Brasil, que se dice que es la locomotora económica de la región, tiene problemas en la energía. En la Argentina creo que la economía en términos de su crecimiento ha tenido un desempeño positivo.
-Se cuestiona en la Argentina el índice de estadísticas, ¿en qué medida cree que el hecho de que esa medición no sea confiable es determinante a la hora de convocar inversiones?
-Es obvio que es conveniente que haya un sistema estadístico confiable. Esto es lo más normal de un país. Es un factor importante para la evolución de la economía.
-¿Le conviene a América latina correrse hacia China para evitar crisis?
-No es una cuestión de voluntad sino de realidad. Las economías más dinámicas a nivel industrial y comercial van a ser los países de Asia, entonces los países sudamericanos han encontrado ahora una gran posibilidad de exportaciones allí, y el mayor demandante mundial es China. Es una cuestión de fuerzas económicas naturales. Sería interesante que en la Argentina se estudie el potencial de negocios asiáticos. Es natural que se quiera conservar el mercado europeo o norteamericano, pero hay que tener en cuenta el auge económico de los países asiáticos. Es obligatorio mirar a estos mercados en términos de negocios, pero no creo que haya conciencia adecuada de esto. Esto implica un cambio de mentalidad y tener una mirada menos eurocéntrica, cosa que a la Argentina le cuesta más trabajo. Es un cambio cultural y educativo.
fuente:lanacion
