Estamos hablando del Puerto de Santos en Brasil, el más grande y con mayor capacidad operativa de Sudamérica, el cual con la construcción de terminales de aguas profundas en el exterior de la Bahía de Santos, daría comienzo al deniminado proyecto Santosvlakte.
El plan santista fue presentado por el ingeniero Aluísio Moreira, de Codesp, entidad que está realizando los estudios de viabilidad, en especial, en lo que concierne al impacto ambiental de este proyecto.
La idea de construir un complejo de aguas profundas en el exterior de la Bahía de Santos o en la costa de la región tuvo origen en dos estudios: uno de ellos es el “master plan” (plan maestro) del Puerto, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y elaborado por el consorcio The Louis Berger Group-Internave Engenharia Ltda. Dicho estudio, finalizó en 2010,y prevée tres líneas de crecimiento para el movimiento de cargas de los muelles santistas: una pesimista, una básica y una optimista.
Los resultados de los últimos años confirman la línea optimista, que proyecta la operación de 229,73 millones de toneladas en 2024.
