Se trata de las embarcaciones Rayito de Sol y Leyenda, cuyos propietarios reclaman que el gobierno les devuelva los permisos de pesca, pues entienden que esta acción ha sido delibrada y sin fundamentos.
La protesta, afectó a más de 120 barcos pesqueros que no han podido zarpar para realizar su tarea.
Otros pescadores han apoyado la medida pues opinan que los permisos de pesca están quedando en manos internacionales, en especial de empresas chinas, en detrimento de pescadores nativos que hace años que llevan a cabo esa actividad.
