Operadores Logísticos y Navieras: una relación compleja que puede afectar la competitividad
Al mismo tiempo, la informatización permite obtener datos casi al instante y posibilita a las empresas utilizar los sistemas Just-In-Time y Lean Manufacturing para producir a precios competitivos sin perder rentabilidad.
Todos estos factores, depende en gran medida que los 3PL o los 4PL puedan confiar en la tarea de navieras para movilizar contenedores en un horario confiable y a un costo económico, pero hay una estadística que indica que mientras más y más empresas modifican su manejo de la cadena de suministro a Just-in-Time en la producción, control de inventario y entrega, las navieras son cada vez menos capaces de hacer las entregas a tiempo.
¿En qué se sustenta esta afirmación? Simplemente en que días de más y más empresas modifican su manejo de la cadena de suministro a Just-in-Time en la producción, control de inventario y entrega, las navieras son cada vez menos capaces de hacer las entregas a tiempo. Y si bien esto no no tiene ningún efecto sobre cómo las navieras valoran la fiabilidad, la afectación sobre las cadenas de suministro es claro. Hay que agregar a esto último que el transporte marítimo no es una actividad «estandarizada» ya que hoy las compañías tienen necesidades específicas y esperan un plan SCM (supply chain managment) que se adapte a sus circunstancias para que puedan planificar y administrar sus negocios de la forma más eficiente.
Muchos 3PL’s-4PL’s revisan requisitos, capacidad, comunicaciones e indicadores clave de rendimiento de sus clientes cada 120-180 días para integrar las capacidades y condiciones actuales del mercado, con el fin de proporcionar un servicio sin comprometer la satisfacción de los requerimientos de sus clientes, y si las navieras retrasan o cancelan servicios, eso atenta contra la competitividad de los operadores logísticos.
La expresión “una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil» calza perfectamente para la actual batalla entre navieras y expedidores por las cadenas de suministro, donde lo que realmente importa es si es que «¿el cliente obtuvo lo que quería, en el momento y forma en que lo quería?»
Esta realidad se vislumbra mucho en Latinoamérica y solo una mejora en los procedimientos sumado a la mejora en sistemas informáticos pueden darle respuestas a las crecientes necesidades logísticas de la industria.
